Lucio, Loaime y Nevadillo: variedades que hablan de nuestra historia

Algunas aceitunas son mucho más que materia prima. Son variedades locales que han sobrevivido generación tras generación y forman parte del patrimonio del Poniente de Granada.

En un mundo agrícola cada vez más especializado, conservar las variedades tradicionales tiene un valor especial. El Poniente de Granada cuenta con variedades estrechamente vinculadas a la comarca, entre ellas Lucio o Illoreño, Loaime y Nevadillo de Alhama de Granada.

Sus propios nombres hablan del territorio. El Lucio, por ejemplo, mantiene una especial vinculación histórica con el entorno de Íllora. El Nevadillo de Alhama remite igualmente a otra zona muy concreta de la comarca. Son árboles que han demostrado durante generaciones su capacidad de adaptación a unas condiciones climáticas y agrícolas determinadas.

Conservar estas variedades significa mantener diversidad genética, pero también preservar una parte de la historia rural de nuestros municipios. Cada olivo antiguo representa años de selección, conocimiento y adaptación.

Y cada aceite que incorpora estas aceitunas permite que ese patrimonio llegue hasta la mesa del consumidor. Hablar de variedades locales es, por tanto, hablar de historia, pero también de futuro